Cajamarca (ECN) — El club más emblemático de Cajamarca atraviesa su crisis más aguda. El recurso presentado ante la justicia ordinaria por parte de su presidente, Osías Ramírez, contraviene los estatutos de la FIFA y podría sentenciar el futuro del Gavilán del Norte.
El origen del conflicto: caso Gaspar Gentile
Hace unos días se conoció que el UTC fue sancionado con una multa de 6916 dólares y la resta de dos puntos debido al incumplimiento de pago por beneficios sociales al futbolista Gaspar Gentile, actual jugador de Alianza Lima.
Pese a la gravedad de la falta, el hoy aspirante al sillón municipal de Cajamarca, Osías Ramírez, ha negado la deuda con el excrema y ha evitado la ejecución de la sanción mediante una polémica maniobra legal.
Maniobra legal: ¿por qué se suspendió la sanción?
Nuestro equipo periodístico tuvo acceso a la resolución de la medida cautelar de no innovar presentada por Ramírez ante el despacho de la Dra. Magaly Janneth Castañeda Sánchez, del Segundo Juzgado Civil de Cajamarca, en la que se ordena a la Cámara de Conciliación y Resolución de Disputas (CCRD), la suspensión inmediata de la sanción.
Lo grave radica en que Osías Ramírez, siendo integrante del Directorio de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), conoce perfectamente que las controversias futbolísticas no deben resolverse en la justicia ordinaria. En el caso Gentile, la CCRD es la instancia que tiene la última palabra.
El fantasma del descenso administrativo
Esta figura legal ya tiene antecedentes: Binacional y Ayacucho FC utilizaron recursos similares, el primero de ellos terminó siendo excluido de la Liga 1. Al recurrir al Poder Judicial para cuestionar una decisión deportiva, UTC ha vulnerado los estatutos de la FPF y la FIFA.
Fuentes internas señalan que el directorio de la FPF ya trató el tema y habría solicitado al club cajamarquino el retiro de la acción de amparo. De resistirse, la desafiliación o exclusión del club es una posibilidad real. Asimismo, el propio Ramírez podría enfrentar sanciones personales que agravarían su posición dentro de la Federación.
Celeridad bajo sospecha: la jueza y los Ramírez
La actuación de la jueza supernumeraria Magaly Castañeda ha levantado suspicacias. Mientras que otro proceso, relacionado con el Proyecto del Bypass en Cajamarca (obra de Joaquín Ramírez, hermano de Osías), sufre una larga demora en su despacho, el caso de UTC fue resuelto con una celeridad sorprendente.
Ante las informaciones recibidas por nuestro equipo periodístico, se sospecha que parte del Poder Judicial en Cajamarca estaría secuestrado por los exfujimoristas Osías y Joaquín.
Las declaraciones de Jhonny Baldovino en una radio capitalina, van en ese sentido: “El presidente de UTC vio que el tema iba inevitablemente a la sanción deportiva, por lo que recurrió a un juzgado civil en Cajamarca, zona de amplio dominio de los propietarios de la institución”, dijo el asesor legal de la SAFAP. Añadió que el club mantiene varios casos pendientes por falta de pago de beneficios sociales en la Cámara de Disputas.
La SAFAP arremetió contra UTC
Mediante un comunicado, la Agremiación de Futbolistas Profesionales del Perú (SAFAP) acusó al Gavilán del Norte de poner en riesgo a todo el sistema futbolístico nacional.
Al permitir que un directivo de la FPF acuda a la justicia ordinaria, la propia Federación se expone a sanciones internacionales por parte de la FIFA, que prohíbe estrictamente estas prácticas.
Crisis total: el equipo no responde en la cancha
A la crisis administrativa se suma un presente deportivo desalentador. El equipo acumula ocho fechas sin conocer la victoria, se encuentra casi en los últimos lugares de la tabla y recientemente sufrió la salida de su técnico Carlos Bustos.
Hoy, el UTC no solo pelea por mantenerse alejado de la zona de descenso en el campo, sino también contra una gestión que podría borrarlo del mapa profesional.