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Entre prejuicios y valentía en «Matar a un ruiseñor»

Harper Lee se vio inspirada para escribir «Matar a un ruiseñor» a partir de su propia infancia en el Sur de los Estados Unidos durante la Gran Depresión. La historia se desarrolla en el ficticio pueblo de Maycomb, Alabama, un reflejo de su ciudad natal Monroeville. El personaje de Scout Finch, la narradora de la historia es una niña de ocho años que vive con su hermano Jem y su padre Atticus, un abogado viudo. Este personaje tiene muchas similitudes con la propia infancia de Lee. Los temas de racismo, injusticia y destrucción de la inocencia que se exploran en la novela reflejan las cuestiones sociales de la época.

El siguiente párrafo ilustra lo mencionado:

Maycomb era una población antigua, pero cuando yo la conocí por primera vez era, además, una población antigua y fatigada. En los días lluviosos las calles se convertían en un barrizal rojo; la hierba crecía en las aceras y, en la plaza, el edificio del juzgado parecía desplomarse. De todas maneras, entonces hacía más calor; un perro negro sufría en un día de verano; unas mulas que estaban en los huesos, enganchadas a los carros Hoover, espantaban moscas a la sofocante sombra de las encinas de la plaza. A las nueve de la mañana, los cuellos duros de los hombres perdían su tersura. Las damas se bañaban antes del mediodía, después de la siesta de las tres… y al atardecer estaban ya como pastelillos blandos con incrustaciones de sudor y talco fino.

(Lee,1966)

Se presenta una descripción detallada de la población de Maycomb, mostrando su aspecto antiguo y decadente. A través de la imagen de las calles embarradas, los edificios desmoronados y los personajes sofocados por el calor, se crea un ambiente desolador que refleja la decadencia y la desesperanza que prevalecen en la comunidad. Esta atmósfera sirve de fondo para explorar temas más profundos, como la injusticia, la intolerancia y el racismo que caracterizan a la sociedad sureña de la época.

La descripción del lugar nos muestra la imagen de un pueblo que sufre inclemencias del tiempo, situación que se vuelve más tétrico con la carencia económica que viven, lo que influye en el desarrollo del lugar. ¿Es posible que en un mundo donde la ciencia y la tecnología están a la orden del día todavía se pueda vivir dentro de la pobreza y postergación?

La historia enfatiza la importancia del amor, la capacidad de entender la vida desde la perspectiva de otra persona. El coraje no se demuestra con la fuerza física y el uso de armas, sino con la capacidad de afrontar situaciones desafiantes con honestidad y moralidad. El personaje de Atticus Finch enseña a los niños que el verdadero coraje es hacer lo correcto, incluso cuando las probabilidades están en contra y el resultado es incierto. El personaje de la Sra. Dubose demuestra que tiene el coraje de luchar contra sí mismo, como lo hizo cuando venció su adicción. Estas enseñanzas son relevantes para todas las edades porque nos alientan a pensar en nuestras acciones y el impacto en los demás, y aumentan la comprensión y una sociedad justa.

“Si puedes aprender un truco sencillo, Scout, te llevarás mejor con todo tipo de personas. Nunca realmente comprendes a una persona hasta que consideras las cosas desde su punto de vista… Hasta que te subes a su piel y te mueves en ella. Quería que vieras lo que realmente es el coraje. El coraje no es un hombre con un arma, es saber que estás en desventaja desde antes de empezar, pero sigues adelante sin importar nada. Quería que vieras lo que es realmente el valor, en lugar de tener la idea de que el valor es un hombre con un arma en su mano. El verdadero valor es cuando sabes que tienes todas las de perder, pero emprendes la acción y la llevas a cabo a pesar de todo. Raramente ganas, pero algunas veces lo logras. La señora Dubose ganó las 90 libras de ella. De acuerdo con sus puntos de vista, ella murió sin deberle a nada ni a nadie. Era la persona más valiente que he conocido”.

(Lee,1966)

Siempre es considerable ponerse en los zapatos de una persona, para poder entender las cosas y poder dar nuestro punto de vista, muchas veces criticamos a otras personas sin saber lo que esa persona realmente está pasando o le está sucediendo, es recomendable escuchar a las personas y de acuerdo con eso poder dar un punto de vista. Cometemos, muchas veces, el terrible error de pensar que el coraje se compensa con armamento o habilidades: el coraje es hacer lo que debemos hacer sin dejar que el miedo nos venza. El verdadero valor no reside en la fuerza bruta ni en la violencia, sino en la valentía de enfrentar lo desconocido a pesar de sentirte vencido.

En la vida diaria, el valor se manifiesta en pequeñas acciones: levantarse tras una caída, confrontar los propios temores, defender los principios aun cuando otros no lo hacen. Es esa chispa interna que te lleva a seguir adelante, incluso en medio de la oscuridad, ante esta realidad nos cuestionamos: ¿qué acciones se debe practicar para desarrollar una actitud empática y resiliente?

La cuestión de comparar la pobreza de los Cunningham y la de otros residentes de Maycomb hace pensar en las diferentes realidades socioeconómicas de las zonas rurales. Agricultores de toda la vida, los Cunningham se enfrentan a una crisis económica que los golpea duramente, como se describe en Matar a un ruiseñor de Harper Lee. Aunque no todos los residentes de Maycomb tienen la misma situación financiera, el peso de la pobreza se siente de manera diferente en la comunidad. Atticus Finch, personaje principal de la historia, analiza la situación financiera y social de los Cunningham y cómo afecta a su estilo de vida y a su toma de decisiones. En ese contexto, la lealtad a la tierra y a la comunidad prevalece incluso en tiempos de dificultades económicas extremas, como lo demuestra la determinación de los Cunningham de mantener sus campos a pesar de las dificultades económicas. La historia nos sumerge en las complejidades de las relaciones y realidades económicas que dan forma a la vida en Maycomb. El autor nos hace una pregunta:

¿Somos tan pobres como los Cunningham? No exactamente. Los Cunningham son gente de campo, labradores, y la crisis les afecta más. Atticus decía que los hombres de profesiones liberales eran pobres porque lo eran los campesinos. Como el Condado de Maycomb era un terreno agrícola, las monedas de cinco y de diez centavos llegaban con mucha dificultad a los bolsillos de médicos, dentistas y abogados. La amortización era solamente uno de los males que sufría míster Cunningham. Los acres no vinculados los tenía hipotecados hasta el tope, y el poco dinero que reunía se lo llevaban los intereses. Si la lengua no se le iba por mal camino, míster Cunningham podría conseguir un empleo del Gobierno, pero sus campos irían a la ruina si los abandonaba, y él prefería pasar hambre para conservar los campos y votar de acuerdo con su parecer. Atticus decía que míster Cunningham venía de una casta de hombres testarudos. Como los Cunningham no tenían dinero para pagar a un abogado, nos pagaban con lo que podían.

La comparación de la pobreza entre Cunningham y los especialistas liberales muestra cómo la crisis económica afecta desproporcionadamente a los agricultores y campesinos porque dependen de la agricultura. La incapacidad de los Cunningham para pagar servicios profesionales, como abogados, subraya aún más su precaria situación financiera y su dependencia de intercambios en especie para obtener asistencia jurídica. Esto resalta la importancia de la solidaridad comunitaria y los vínculos sociales en una sociedad donde los recursos económicos son escasos y para muchos es fundamental reconocer los desafíos a los que se enfrentan las comunidades rurales, debemos trabajar en colaboración para encontrar soluciones que promuevan su desarrollo sostenible, protegiendo al mismo tiempo su vínculo con la tierra y fomentando la equidad económica y social.

Las condiciones económicas y sociales influyen profundamente en las decisiones individuales y las identidades culturales de las personas, dando forma tanto a las elecciones personales como las expresiones colectivas de pertenencia y tradición ¿Cómo afectan las circunstancias económicas y sociales a las decisiones individuales y la identidad cultural de los pueblos?

Por Saldaña Tirado, Brayan Wilians; Coronel Delgado, Yani Edith y Reyna Caballero, Jherson Jhampier.

Referencias

Rupérez, J (2019).»El ruiseñor sigue vivo. Harper Lee también»

https://www.jstor.org/stable/26822533

https://www.chipublib.org/harper-lee-biography

Navarro, AJ. (2000). Justicia y racismo A propósito de El sargento negro y Matar a un ruiseñor. Nosferatu. Revista de cine. (32):10-15.

riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/41166/NOSFERATU_032_002.pdf

Justicia y racismo A propósito de El sargento negro y Matar a un ruiseñor (upv.es)

Yadiyadiaria, G. (2021). El universo de Scout Finch, análisis de la protagonista de Matar a un ruiseñor desde una perspectiva posmoderna.

https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/29309/El%20universo%20de%20Scout%20Finch%2C%20analisis%20de%20la%20protagonista%20de%20Matar%20a%20un%20ruisenor%20desde%20una%20perspectiva%20posmoderna%20.pdf?sequence=1

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